Jaula de oro, capítulo 5.

Era mi mejor buff. Pensaba llevarlo a la entrevista de trabajo. Por suerte se secó para cuando llegó la hora de salir. Además, olía a café. Tal vez demasiado. O igual era yo. Había bebido más que de costumbre.

Tenía muy claro mi objetivo. Lo había pensado durante meses. ¿Por qué justo cuando estaba un paso más cerca me ponía tan nerviosa?

—Mi princesa favorita…

Aquella voz ronca… Era nuestro mendigo universal.

—Hola, Joao. ¿Qué tal todo?

—Bien. Han pintado los bancos. Ahora son más suaves.

—¿No estabas en Francia?

—Los franceses les dan de comer a las palomas antes que a mí.

Entendí a la primera cuál era su mensaje real. Le hice un gesto para seguirme. Caminar con aquél hombre enjuto, con la toga negra raída, y la capucha sobre su pelo largo y sucio y esas barbas desaliñadas, era una delicia para los cotillas. Paramos en un puesto del parque. Pidió un bocadillo extra grande. Así al menos tendría para todo el día.

—¿Qué haces por aquí? —me preguntó amistosamente, mientras me seguía, renqueando.

—Puedes quedarte en un banco.

—Me viene bien caminar. Si tuviera médico, me lo recomendaría.

Paré ante el edificio más feo creado por el ser humano. Sería lo único que sobreviviría a la raza humana, solo para dejarnos en vergüenza para la posteridad. Parecía una lata oxidada con agujeros inexactos.

—¿Vas a ver a tu colega?

—Voy a trabajar ahí —dije con convicción, y dejé atrás a Joao masticando el bocadillo como un perro al que se le había quedado la miga del pan pegada en el paladar.

Entré en la empresa energética para la entrevista concertada. Había llegado un poco antes, así que pasé por el baño.

—Oh, qué tonta… —dije cambiando de puerta. Aún me costaban un poco esas cosas.

Entré en el de chicas y me concentré, evitando a mi segunda personalidad. No debía dejarle tomar el control. Desde hacía mucho tiempo, conseguía ser yo todo siempre, y Alexandra, mi segunda de a bordo, no se presentaba.

Salí y me fui a la secretaría, donde esperé con otros aspirantes. Ser la última en pasar me puso más nerviosa. Un hombre bastante mayor me esperaba al otro lado del escritorio. Saludé estrechándole la mano antes de sentarme. No me dijo su nombre, pero el escritorio tenía una plaquita donde se leía “Director General Edai”.

—¿Por qué quiere trabajar aquí, Andrei? —preguntó, mesándose la barba.

—Sinceramente, señor…

Él se sobresaltó. Miró de nuevo mi currículum y después a mí de nuevo. A veces mi voz unida al nombre que utilizaba creaba ese efecto.

—Quiero trabajar aquí porque necesito un trabajo, y se cobra más que en atención al cliente de telefonía.

—No es un trabajo para cualquiera. ¿Sabe algo de energías renovables?

—Nada, pero aprendo rápido.

—No se está tomando este puesto demasiado en serio… —dijo ajustándose la corbata.

Entonces lo vi. Vi el pasaporte a la empresa.

—Señor…, tengo esa misma moneda.

Metí la mano en el bolsillo y saqué la moneda con cuidado, por si podía ser otra cosa. La del entrevistador brillaba en el nudo de su corbata. Se veía claramente que la mía no era de alto copete.

—¿Me deja ver?

Le ofrecí la moneda y continué hablando:

—Siempre la llevo encima. Me recuerda de dónde vengo, ¿sabe? Claro que sabe. Si no, no la llevaría usted.

La miró desde todos los ángulos. Se tomó su tiempo. Tanto, que empecé a sospechar sobre mi futuro inmediato. Nunca más volvería a pisar el edificio.

—¿Por qué se llama Andrei, señorita? —preguntó de repente.

—Mi hermano Andrei murió ahí fuera. No quería que todo él desapareciera para siempre.

Sus ojos de párpados caídos parecieron aún más pesados. No cabía duda. Él también había dejado a alguien atrás.

—Lo sabe…

—Yo nací ahí fuera, señor.

Me devolvió la moneda con sumo cuidado, como si fuera de cristal y pudiera romperse:

—Tiene mucho que aprender.

—Tengo la motivación suficiente, señor.

Miró de nuevo mi currículum. Esta vez agarrándolo con las dos manos delante de él.

¿De dónde vengo? #7

¿De dónde vengo?

#7

Un primo me pasó unas imágenes con las palabras más “hermosas”. Entre ellas, estaba PETRICOR. Personalmente, no me parece tan maravillosa, pero sí lo suficientemente llamativa como para dibujarla para las palabras ilustradas.

Petricor es el término que hace referencia al olor que produce la lluvia al caer sobre suelos secos.

Viene del griego antiguo de pétreos (piedra) e icor, que es la sangre de los dioses. Parece que hace alusión al olor de la sangre divina cayendo sobre las rocas.

Visto así es bastante poético.

El olor característico de la tierra al mojarse se debe a una sustancia llamada geosmina, que, por cierto, también proviene etimológicamente del griego antiguo, significando “el aroma de la tierra”[1].

Curiosamente, aún no se encuentra en el diccionario de la RAE[2]. Se debe, principalmente, a que este sustantivo fue creado por dos geólogos australianos; Isabel Joy Bear y R. G. Thomas en 1964, siendo una adaptación del inglés.  

Y con esto, ya tenemos el origen de PETRICOR. La siguiente es MORRIÑA, una palabra que me gusta bastante más.


[1] https://sierradelguadarrama.com/sabes-significa-petricor/

[2] https://www.rae.es/observatorio-de-palabras/petricor

CHE ESCRITOR.

Hace un año que publiqué en este blog la primera historia de CHE ESCRITOR. ¡Vaya locura!

Si no conoces a Che, es un perrito loco que quiere ser escritor. ¿El problema? Su desmedida imaginación y la falta de lógica a la hora de escribir. ¡Es muy divertido!

A mis primos les encantaban los desvaríos de este perrito loco, y es el germen de mi saga MUNDO MRCEDES, donde el planeta es demasiado viejo y crea problemas increíbles a sus habitantes.

Si quieres perder la cabeza, desconcertarte con unas historias muy cortitas y desenfadadas, ¡léelas! Eso sí, no las he corregido para publicarlas, así que tendrás a la Tania infantil más pura y humillada del mundo.

Si quieres leerlas, puedes encontrarlas en este mismo blog, en wattpad y en patreon, que, por cierto, tiene un libro de «elije tu propia historia», disponible para mecenas.

Los resultados son una locura.

Si te gusta, por favor, comparte, dale a like o comenta. ¡Ayuda un montón a seguir manteniendo la ilusión por crear nuevo contenido! Espero hacer más aniversarios como este, de otras historias que enamoren a la gente. Sin tu apoyo, será más difícil conseguirlo.

¡Leer es poder!