PARA QUÉ TITULAR ERRORES, CAPÍTULO 14.

14 A casa

Tras mirar mi reloj (sí, tengo reloj, aunque no sea digital) nos montamos en el deportivo al que unos gamberros habían robado los tapones. Román, amablemente había concedido llevarme a casa. Durante el camino, no pudo evitar comentar una cosita que, sin su mala intención, consiguió cabrearme:

  –¿Qué hubiera pasado si nos hubiéramos escapado como te dije?

  –¡Todo lo que ha pasado no ha sido culpa mía, que conste! Si nos hubiéramos ido el jefe se hubiera enterado igual porque Basilio le hubiera llamado de todos modos y nosotros nos hubiéramos llevado un buen palo.

  –Puede ser, pero Mario se hubiera escapado y ya está. Ahora puede que esté bajo esas ruinas. Ahora no podremos saber quién era su jefe.

  –Mario no está en las ruinas

El coche frenó en un semáforo en rojo y Román me miró interrogativo.

  –Le vi salir.

  –¿Cómo que le viste salir?

Le conté justo lo que pasó, después agregué: –Pienso que Mario entró en esa casa, colocó el temporizador de la bomba y se ocultó en una habitación de abajo. Bajando hizo un ruido fuerte para que entráramos y justo cuando pensaba que iba a explotar la bomba, salió.

  –Bueno, eso es cosa del trabajo. Ya se lo contarás mañana al jefe. No te hagas mala sangre por eso.

Al llegar al piso en el que yo vivía Román parecía contrariado: –¿No vive en este piso Adela?

  –Es que compartimos el mismo piso.

  –¿No preferirías vivir sola?

  –¿Sabes cuánto cuesta alquilar un piso?

  –Claro, claro…

Salí del coche después de despedirme de Román con un beso en la mejilla y subí a casa, donde Adela ya había empezado a cenar. Se sorprendió al verme llegar: –Pensé que te habías quedado con Román.

  –Si supieras por qué he llegado tarde…

Le conté todo lo ocurrido, incluido lo que le pasó a Basilio. De hecho, especialmente lo de Basilio.

  –¿Tan mal está Básil?

Lo sopesé, pero era mejor que supiera la verdad: –Parece ser que no saldrá.

Adela era de sus mejores amigas, si no era algo más, y le partió el corazón la mala noticia. Se le quitó el apetito y se fue a su cuarto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s