PARA QUÉ TITULAR ERRORES, CAPÍTULO 18.

18 Algo más que interesante

Llegamos a la sede otra vez sin datos, sin saber nada de nada de nadie. Absolutamente nada.

Me dirigí a mi querida sala de objetos perdidos y dejé un móvil entre un montón de móviles que a nadie le interesaban. Curiosamente, los móviles se perdían con más avidez hacía unos meses en ese parque. Era curioso… Aunque eran móviles sencillitos. Seguro de jóvenes que querían teléfonos nuevos de última generación a los que solo podían aspirar si perdían su móvil. Pensaba en esto cuando el jefe entró: –Hola, Ainara. Me ha dicho Román que estarías por aquí.

  –Sí… No hemos avanzado nada.

Se acercó: –¿Qué has dejado hoy?

  –Nada, solo un móvil que me he encontrado.

  –¿Un móvil?                                                                                   

  –Sí… Uno de esos cutres, como el mío que ni es táctil ni nad…

  –Se pierden bastantes, ¿no? –preguntó con el ceño fruncido.

  –Sí, la verdad…

  –Dámelo –me extrañé, pero igualmente se lo di–. Necesitamos un retrato robot. ¿Podrías encargarte? Tendré un rato con este chisme. Luego nos vemos.

Asentí contenta. ¡Por fin un trabajo! ¡Mi trabajo! Ya hasta lo echaba de menos…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s